Jesús y tu alma deben cultivar juntos la viña. A ti te toca el trabajo de quitar y transportar piedras, arrancar espinas. . . A Jesús, el de sembrar, plantar, cultivar, regar. Pero también en tu trabajo está la acción de Jesús. Sin él no puedes hacer nada. (Padre Pío; Buenos Días, 15 septiembre)