Pensamiento Padre Pio
Levántate, pues, Señor, y confirma en tu gracia a aquellos que me has confiado y no permitas que se pierda ninguno, desertando del rebaño. ¡Oh Dios, oh Dios!. . . no permitas que se pierda tu heredad. (Padre Pío; Epistolario III, p. 1009)